domingo, 27 de diciembre de 2009

CARPINTERIA JOSE, Jairo

Un pequeño homenaje a quien era tan caro a los sentimientos de Teresa de Jesús, y es tan importante en el corazón de todos quienes somos sus hijos:   JOSE, el de Nazareth

viernes, 25 de diciembre de 2009

miércoles, 23 de diciembre de 2009

ROMANCES - Del Nacimiento



Ya que era llegado el tiempo

en que de nacer había,
así como desposado
de su tálamo salía
abrazado con su esposa,
que en sus brazos la traía,
al cual la graciosa Madre
en un pesebre ponía,
entre unos animales
que a la sazón allí había.
Los hombres decían cantares,
los ángeles melodía,
festejando el desposorio
que entre tales dos había.
Pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía,
que eran joyas que la esposa
al desposorio traía.
Y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:
el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría,
lo cual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.




Feliz Navidad con Jesús


Fragmento del poema de San Juan de la Cruz


lunes, 21 de diciembre de 2009

¡AH, PASTORES QUE VELAIS...!



¡Ah, pastores que veláis
por guardar vuestro rebaño,
mirad que os nace un cordero,
Hijo de Dios soberano!

Viene pobre y despreciado,
comenzadle ya a aguardar,
que el lobo os le ha de llevar,
sin que le hayamos gozado.
-Gil, dame acá aquel cayado
que no me saldrá de mano,
no nos lleven al cordero;
¿no ves que es Dios soberano?

Sonzas que estoy aturdido
de gozo y de pena junto.
-¿Si es Dios el que hoy ha nacido,
cómo puede ser difunto?
Oh, que es hombre también junto,
la vida estará en su mano;
mirad, que es éste el cordero,
Hijo de Dios soberano.

Fragmento, poesía de Sta.Teresa de Jesús 

martes, 15 de diciembre de 2009

Soledad


"Procuraba soledad para rezar mis devociones"
                               Teresa de Jesús

En el hombre está la soledad, pero también está la compañía. Falta elegir personalmente la dosis y no permitir que los demás nos la elijan, porque entonces es difícil que acierte la mano con la herida.
Aunque puede ser que aún siendo uno quien elija, elija mal, y todo se vuelva añoranza de cambios, solicitud de otras oportunidades.
Pero este no es el caso de Teresa de Jesús, que procuraba soledad para sus rezos.  Y, cuando más tarde, se cautivó con las novedades que traía, la necesitó ya para vivir.
Pronto se da cuenta Teresa de que tiene más corazón que posibilidades. Pronto descubre que las compañías humanas, exigen una contraprestación de utilidades.

A fuerza de desencantos el hombre termina descubriendo que se necesita un infinito hilo para coser la boca de los apetitos y Teresa de Ávila busca la soledad para toparse con el ovillo interminable: Dios, colmo y madeja, fuerza y susurro, patio y pozo, estrella polar y sombra muchas veces, vibrante juego, yermo y rosa.
Dios, a cambio, sólo va a rogarle una mirada.  Teresa de Jesús cuando sus hijas reclamen la maestría de su oración, va a enseñarles: No os pido más que le miréis... todavía conservan las carmelitas descalzas su pupila luminosa y desgastada.

Unicamente desde ese conocimiento, descubierto a solas, se torna la simple soledad en soledad sonora.  Creer en Alguien, saberse incomprensiblemente amado hasta decir "no continúes, porque no preparé mi corazón para tanto destino",  es como ponerle campanas a la vida, cargarla de sentido y descubrir que allí donde nacimos , todo lo que fue tan nuestro , se ha convertido en la memoria del otro, ajena y extrañada.

En soledad vivía, / y en soledad ha puesto ya su nido, / y en soledad la guía / a solas su querido, / también en soledad de amor herido.  El embeleso que une, el reclamado abrazo, la porfía de los agotamientos, sólo a solas pueden despacharse en libertad.

Para San Juan de la Cruz la soledad va más allá del simple apartamiento de compañías o ruidos, La soledad que el santo reclama es la despejada de memorias , entendimientos y voluntades que a Dios no conduzcan, como secar el pozo de Jacob, romper el cántaro y esperar su agua que se bebe de un trago suficiente. Más fácil es el camino con la sed apagada y más difícil perderse porque, quien guía, es el mismo que tapó la boca de la necesidad: el querido a solas y a solas encontrado.

Uno de los pasajes evangélicos mas amados por Santa Teresa es el de la Samaritana: ¡Oh, que de  veces me acuerdo del agua viva que dijo el Señor a la samaritana!, y así soy muy aficionada a aquel evangelio... desde niña lo era y suplicaba muchas veces dal Señor me diese aquél agua  (V. 30, 19).
Debió  Teresa de Jesús mirarse en el espejo de aquella mujer que se multiplicaba en vano y supliqué al Señor me diese de aquel agua. A solas desde entonces la bebieron. A solas, haciendo de vaso la mano, se la fue dando el Señor en todos los desiertos a que conduce la vida.

Pedro Villarejo, ocd

domingo, 6 de diciembre de 2009

Rezando el Ángelus con San Juan de la Cruz




V./ Entonces llamó a a un Arcángel que San Gabriel se decía
y enviólo a una doncella que se llamaba María.
R./ De cuyo consentimiento el misterio se hacía 

Dios te salve María, llena eres...

V./ y aunque Tres hacen las obras en el Uno se hacía
R./ y quedó el Verbo encarnado en el seno de María.

Dios te salve María, llena eres...

V./ Y el que tenía sólo Padre ya también Madre tenía
R./ Por lo cual Hijo de Dios y del hombre se decía.

Dios te salve María, llena eres...

V./Ruega por nosotros, Señora y Abogada nuestra
R./Para que seamos levantados al alto estado de unión con Dios.

Oración: Padre Inmenso, Tú que estás desbordando ternura y verdadero amor y nos has dado a conocer cosas de gracia y misericordia tuya en las obras de la Encarnación, levántanos Tú a Ti en pureza de amor y por medio del árbol de la Cruz de tu Hijo llévanos a la gloria de su resurrección.  Por Jesucristo Nuestro Señor .  Amén

Tomado de  EN CAMINO, boletín de información
sobre la causa del Padre Jerónimo de la Madre de Dios ocd

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Exclamaciones


¡Oh, Jesús mío! cuán grande es el amor que tenéis a los hijos de los hombres, que el mayor servicio que se os puede hacer, es dejaros a Vos por su amor y ganancia, y entonces sois poseído más enteramente; porque, aunque no se satisface tanto en gozar la voluntad, el alma se goza de que os contenta a Vos, y ve que los gozos de la tierra son inciertos, aunque parezcan dados de Vos, mientras vivimos en esta mortalidad, si no van acompañados con el amor del prójimo. Quien no le amare, no os ama, Señor mío; pues con tanta sangre vemos mostrado el amor tan grande que tenéis a los hijos de Adán.


Exclamaciones del alma a Dios II, 2

jueves, 26 de noviembre de 2009

Por el mar de la vida



Por la nada he de ir a nado,
que es un mar muy sosegado,
que aun minado se halla el oro,
de la perfección tesoro,
que es hoy de pocos buscado.

Si tengo alguna afición,
ella me basta a impedir,
pues me prenda el corazón:
quiérome pues despedir
de todas sin remisión.

Morir tengo a todas ellas,
pues son como unas centellas,
que si no se apagan luego,
vienen a encender tal fuego,
que sube hasta las estrellas.

A oscuras quiero quedarme
y del todo despojarme
de cualquiera luz criada,
pues muy mejor apagada
podré con ella alumbrarme.

Es cosa para admirar,
que para el todo tener,
todo lo he de renunciar,
y para venir a ver,
primero me he de cegar.

Diego de Jesús, ocd. Siglo XVII

viernes, 20 de noviembre de 2009

Teresa y la Eucaristía



" Por cierto pienso que si nos llegásemos al Santísimo Sacramento con gran fe y amor, que de una vez bastase para dejarnos ricas, ¿cuánto más de tantas? Sino que no parece sino cumplimiento el llegarnos a Él, y así nos luce tan poco.

¡Oh, miserable mundo que así tienes tapados los ojos de los que viven en ti, que no vean los tesoros con que podrían granjear riquezas perpetuas!"

Teresa de Jesús
Conceptos del amor de Dios, cap. III, 13

lunes, 16 de noviembre de 2009



A la orilla del mar tus pies desnudos
dejaban en la arena tus pisadas,
eran las huellas del sol que iluminaba
la sombra que cubría el mundo nuevo.

A la orilla del mar tu voz llamaba
a un seguimiento rápido y profundo,
a caminar por tu camino por el mundo,
a dejarlo todo atrás dándote el alma.

Eran tus huellas las del sol naciente,
las del camino que lleva al paraíso,
la arena las besaba y en su hechizo
se sintió enamorada de repente.

Eran las huellas de la luz del alba,
las del Amor encarnado en el misterio,
las que libera al hombre en cautiverio
y lo hacen peregrino si se pone en marcha.

Son las huellas de la aurora iluminada
que se levanta anunciando un mundo nuevo,
las que le dieron colorido al cielo
que refleja en su encanto tu mirada.

Huellas que se vuelven, hoy, camino
y camino que conduce a la esperanza,
huellas que se vuelven la confianza
de orientar detrás de Tí nuestro destino.

Escuchar tu voz, seguir tus huellas,
es colocar la vida en tu camino,
volverse, del  infinito, un peregrino
y dibujar tu Rostro en las estrellas.

Y es descubrir que son tan bellas
pues de la luz de tus ojos son reflejo,
me muestran tu belleza en el espejo
que creaste para que te viera.

Desconozco el autor.

Gran noticia!


viernes, 13 de noviembre de 2009

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Conceptos del amor de Dios


Pues nos da licencia, tornemos, hijas, a decir:
"Mi amado a mí, y yo a mi Amado": ¡Vos a mí, Señor! Pues si Vos venís a mí, ¿en qué dudo que puedo mucho serviros? Pues de aquí adelante, Señor, quiérome olvidar de mí, y mirar sólo en que os puedo servir y no tener voluntad sino la vuestra. Más mi querer no es poderoso, Dios mío.
En lo que yo puedo, que es determinarme, desde este punto lo hago para ponerlo por obra.


Teresa de Jesús
Cap. 4,12

lunes, 9 de noviembre de 2009

¡Oh dulce Jesús!



¡Oh, dulce Jesús,

Nuestro bien y gozo!
Dadme vuestra luz,
Mírenme tus ojos.


Jesús me miró
Y yo le miré.
Díjome:”Yo, yo
Por ti moriré”


¡Oh, dulce Jesús,
Nuestro bien y gozo!
Dadme vuestra luz,
Mírenme tus ojos.



Ana de San Bartolomé ocd


sábado, 7 de noviembre de 2009

Cántico alegórico




Los cedros tienen más ardor, apenas
ha entrado por los bosques el Amado.
Viene henchido de estambres de azucenas,
con el hombro de pájaros cansados
y con las sienes y las manos llenas
de resinas, de lirios y de prados.
Amado fiel, por donde pasas, dejas
un reguero de rosas y de abejas.

Las yerbas que no ven que tú pisas,
te han confundido con un ciervo, Amado...
Entrémonos en la espesura. Como no avisas
no tengo más albergue que este prado,
pero tú, que si quieres improvisas
una siembra de trigo y un brazado
de amapolas y heno para el cuello,
ven a tenderte sobre mi cabello.

Manuel Alonso Alcalde
basado en "Cántico Espiritual" de San Juan de la Cruz

lunes, 2 de noviembre de 2009

El Maestro




" Porque cuando digo "credo", razón me parece será que entienda y sepa lo que creo; y cuando "Padre nuestro", amor será entender quién es este Padre nuestro y quién es el maestro que nos enseñó esta oración.

Si queréis decir que ya os lo sabéis y que no hay para qué se os acuerde, no tenéis razón; que mucho va de maestro a maestro, pues aun de los que acá nos enseñan es gran desgracia no nos acordar; en especial, si son santos y son maestros del alma, es imposible, si somos buenos discípulos.

Pues de tal maestro como quien nos enseñó esta oración y con tanto amor y deseo que nos aprovechase, nunca Dios quiera que no nos acordemos de Él muchas veces cuando decimos oración, aunque por ser flacos no sean todas."


Camino de Perfección  (24, 2 y 3)
 Teresa de Jesús, carmelita

sábado, 31 de octubre de 2009

Al borde del camino



Aquí estoy, Señor,
como el ciego al borde del camino
-cansado, sudoroso, polvoriento-
mendigo por necesidad y oficio.

Pero al sentir tus pasos,
al oir tu voz inconfundible,
todo mi ser se estremece
como si un manantial brotara
dentro de mí.

¡Ah, qué pregunta la tuya!
¿Qué desea un ciego sino ver?
¡Que vea, Señor!

Que vea, Señor, tus sendas.
Que vea, Señor, tus caminos
de la vida.
Que vea, Señor, ante todo,
tu rostro, tus ojos,
tu corazón.

Uribarri. F

miércoles, 14 de octubre de 2009

Solemnidad de la Santa Madre Teresa de Jesús

Mi pequenísimo homenaje a la Santa Madre de la Orden a la que pertenezco, con una súplica :
"Amada y admirada Madre Teresa de Jesús, enséname a amar al Amor como tú le amaste y con este fragmento del poema de tu maravillosa pluma te rindo homenaje al par que lo hago mío para ponerme en Sus Manos Santísimas".




Vuestra soy, para Vos nací
¿qué mandáis hacer de mí?

Soberana Majestad,
eterna sabiduría,
bondad buena al alma mía;
Dios, alteza, un ser, bondad,
la gran vileza mirad
que hoy os canta amor así.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Vuestra soy, pues me criastes;
vuestra, pues me redimistes;
vuestra, pues que me sufristes;
vuestra, pues que me llamastes;
vuestra, porque me esperastes;
vuestra, pues no me perdí.
¿Qué mandáis hacer de mí?
* * *
Veis aquí  mi corazón,
yo le pongo en vuestra palma,
mi cuerpo, mi vida y alma,
mis entrañas y afición;
dulce Esposo y redención,
pues por vuestra me ofrecí
¿Que mandáis hacer de mí?

Poema II de Teresa de Ávila

domingo, 11 de octubre de 2009

Adorando a Dios





Haced, Dios mío, que yo os adore
no sólo con la lengua y con la mente,
sino con el corazón.

Que no lo haga únicamente en la soledad,
o ante el tabernáculo,
donde la presencia real de vuestro Cuerpo
y vuestra Divinidad
nos inspira devoción,
sino haced, Dios mío, que con actos continuos
de fe, esperanza y de amor
convierta mi corazón en un oratorio
en el que en todo lugar
y en todo momento os adore,
pues el verdadero cristiano
no ora solamente con la boca y en la soledad,
 sino con el corazón y con las obras,
 en todo lugar
 y en todo vaivén de la vida.

Luisa de la Misericordia, ocd (1644-1710)

viernes, 9 de octubre de 2009

Ejemplo de Madre Ma. Concepción...


a las personas de edad avanzada:

Ella no hacía problema de sus achaques por la edad, y sólo tenía los ojos puestos en la meta:
 
‘no puedo perder ni un minuto’.  

“Pienso que cuanto más se ha subido y más cerca se está de la cumbre, hay que hacer un esfuerzo mayor para llegar a la meta. Así, cuantos más años han pasado y más cerca se está de la muerte hay que hacer un esfuerzo mayor para recuperar el tiempo perdido, pues como falta poco, no se puede perder ni un minuto. Corazón de Jesús, en Vos confío que me daréis las fuerzas necesarias."

jueves, 8 de octubre de 2009

martes, 6 de octubre de 2009

Consejo


Baja y subirás volando,
al cielo de tu consuelo
porque para subir al cielo
se sube siempre bajando.

Concierto para instrumentos desafinados
Juan Antonio Vallejo-Nágera

viernes, 2 de octubre de 2009

El arte de callar



El primer grado de la sabiduría es saber callar,
el segundo es hablar poco y moderarse en el discurso,
el tercero es saber decir mucho sin hablar mal ni demasiado.

Abate Dinouart



domingo, 27 de septiembre de 2009

Florcita del campo

Como una flor del campo,
simple y sencilla,
diminuta, escondida
entre brizna radiante,
quisiera pasar siempre,
toda mi vida.

Al calor de Tus rayos,
se abriera mi corola
de pétalos pequeños, amarillos,
para darle alegría
sólo a Tu Vida.

Y así, un día cualquiera,
caer rendida
para nacer de nuevo
en otra semilla,
a quien Tú des vida.

Anawin de Jesús

jueves, 17 de septiembre de 2009

Poesía carmelitana siglo XVII

Escribe María de San Alberto, acerca de la Noche oscura del alma:

¡Oh dulce noche oscura,
que no pones tiniebla tenebrosa,
más antes tu espesura,
cuan ciega es deleitosa,
y cuanto más oscura más hermosa.

Divinas negaciones,
dichosa oscuridad, dulce sosiego,
secretas invenciones;
dichoso el que está ciego
en tanta claridad, dichoso entrego.

Negándose a sí  mismo,
por no negar Aquél que nunca niega,
entré en el dulce abismo
de aquella noche ciega
donde halla viva luz el que se entrega.


María de San Alberto, ocd

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Exclamaciones

¡Qué miserable es la sabiduría de los mortales e incierta su
providencia! Proveed Vos por la vuestra los medios necesarios para que mi alma os sirva más a vuestro gusto que al suyo. No me castiguéis en darme lo que yo quiero o deseo, si vuestro amor (que en mí viva siempre) no lo deseare. Muera ya este yo, y viva en mí otro que es más que yo y para mí mejor que yo, para que yo le pueda servir. Él viva y me dé vida; Él reine, y sea yo cautiva, que no quiere mi alma otra libertad. ¿Cómo será libre el que del Sumo estuviere ajeno? ¿Qué mayor ni más miserable cautiverio que estar el alma suelta de la mano de su Criador? Dichosos los que con fuertes grillos y cadenas de los beneficios de la misericordia de Dios se vieren presos e inhabilitados para ser poderosos para soltarse. Fuerte como la muerte el amor, y duro como el infierno (*).

¡Oh, quién se viese ya muerto de sus manos y arrojado en este divino infierno, de donde ya no se esperase poder salir, o por mejor decir, no se temiese verse fuera!  Más ¡ay de mí, Señor, que mientras dura esta vida mortal siempre corre peligro la eterna!

Teresa de Jesús, carmelita
(*) Cant. 8,6

lunes, 14 de septiembre de 2009

Villancico

José no sabía
qué debía pensar:
en el patio oía
a un tiempo a María
reir y llorar.
Tan nervioso está
que a saberlo va;
y María le dijo:
- Jesús, nuestro hijo,
me ha dicho "mamá".
Benzo Maestre

sábado, 12 de septiembre de 2009

Tómame de la mano


En una tarde de cierzo,
andando yo mi camino
se encontraron nuestras almas
y se unió a tí mi destino.
Me tomaste de la mano,
dulce Madre Concepción
y juntitas adoramos
al Sagrado Corazón.
Tú ...en el cielo,
yo en la tierra
a las dos nos dio el Carmelo
camino santo a vivir.
y "descalzas" por la senda,
silenciosas y serenas
al Corazón tan amado´
juntas vamos a seguir.
No me sueltes, Madre dulce,
mírame como a novicia.
Ayúdame a transformarme
a ser de Jesús, delicia.

Anawin de Jesús

El cuadro del Sagrado Corazón que preside lo pintó la Madre María de la Concepción de San Jaime y Santa Teresa cd
El dibujo al carboncillo es obra de un devoto de la Madre Concepción de Hawai,

viernes, 11 de septiembre de 2009

Úbeda no lo supo...

Úbeda no lo supo...Tan sólo unas mujeres
vieron a los dos frailes llegar hasta el convento.

La campanita niña sonó como un lamento y, por la tarde, en sombras, turbia de anocheceres
se abrió despacio, tímida la puerta carmelita.

-Yo soy Juan de la Cruz. Vengo a pedir posada
 donde pueda, sin ruido, ser mi vida acabada.
 Dios me llama y no quiero llegar tarde a la cita.

                                                              Rafael Duyos

jueves, 10 de septiembre de 2009

Salmo de contemplación

¿Con qué puedo compararme, Señor?
con los pajaritos implumes en su nido,
si el padre y la madre no les dan su alimento
mueren de hambre.
Así mi alma, Señor
sin Ti,
no tengo apoyo,
no puedo vivir.
¿Con qué me compararé, Señor?
Con un pequeño grano de trigo, sepultado en tierra.
si el rocío no lo alimenta
y el sol no lo calienta
el grano se marchita y muere.
Pero si Tú lo regalas
con la dulzura del rocío
y el calor de tu Sol
de la pequeña semilla
plena de linfa y de vigor
brotarán raíces
y germinará un tallo
fuerte en frutos abundante.
¿Con qué me compararé, Señor?
Con una rosa cortada
que al instante en la mano se marchita
y pierde su aroma.
Pero unida a su tallo
permanece fresca y brillante
intacta en su aroma.
Guárdame en Ti, Señor,
y comunícame tu Vida!...
¿Con qué te compararé, Señor?
Con la paloma que proporciona alimento a sus pequeños,
con una tierna madre
que alimenta a su criatura.”


María de Jesús Crucificado (la Arabita)

Mercedes de Dios (54)


Estaba una vez recogida con esta compañía que traigo en el alma y parecióme estar Dios de manera en ella, que me acordé de cuando San Pedro dijo: "Tú eres Cristo, hijo de Dios vivo" porque así estaba Dios vivo en mi alma. Esto no es como otras visiones, porque lleve fuerza con la fe; de manera que no se puede dudar que está la Trinidad por presencia y por potencia y esencia en nuestras almas. Es cosa de grandísimo provecho entender esta verdad. Y como estaba espantada de ver tanta majestad en cosa tan baja como mi alma, entendí: "No es baja, hija, pues está hecha a mi imagen".
Teresa de Jesús, carmelita

martes, 8 de septiembre de 2009

Conformidad


 Bendito seas, Señor,
 por tu infinita bondad,
 porque pones con amor
 sobre espinas de dolor
 rosas de conformidad.
 Por eso, Dios y Señor,
 porque por amor me hieres,
 porque con inmenso amor
 pruebas con mayor dolor
 a las almas que más quieres...
Porque sufrir es curar
las llagas del corazón,
porque sé que me has de dar
consuelo y resignación
a medida del pesar...
                                                          
Por tu bondad y tu amor,
porque lo mandas y quiero,
porque tuyo es mi dolor,
¡Bendita sea, Señor
la mano con que me hieres!
José María Pemán

domingo, 6 de septiembre de 2009

Madre Ma. de la Concepción de San Jaime y Sta. Teresa cd, mi guía

"Quien aspira a tal perfección, debe ante todo humillarse muchísimo delante de Dios y de los hombres; no creerse capaz de nada; ejercitarse en las pequeñas ocasiones que se vayan presentando, como reprimir un movimiento de orgullo, un sentimiento advertido de amor propio, privarse de una ligera satisfacción de los sentidos, sufrir sin quejarse alguna molestia o dolor. Si por algún tiempo es fiel a estas prácticas no atribuyéndose la gloria de estos vencimientos es probable que Dios la juzgue digna de hacerla participante del cáliz de Jesús."
Este es sólo uno de los pensamientos de quien yo he escogido para mi guarda. Quiera Dios que desde el Cielo, ella quiera guiarme, ayudarme en este bendito caminar "en obsequio de Jesucristo".
Anawin
Si buscas más información sobre ella debes visitar http://www.madreconcepción.com/

sábado, 5 de septiembre de 2009

Cuando me miras en silencio


Cuando me miras en silencio y siento
que en un suspiro tu Palabra llega,
es brisa imperceptible que me llena
y besa mi corazón agradecido.

Cuando te miro con la fe en los ojos,
encendida la esperanza en tu Presencia,
cuando se imprime tu mirada en mi conciencia
y me envuelve la frescura de tu aliento.



Cuando al mirarte me siento poseída
de la presencia que habita mis entañas
cuando colmas mis deseos y mis ansias
y transformas en tu cielo mis despojos.

Estoy allí simplemente y te contemplo
más allá del tiempo en que me tienes sumergido
y en el silencio de tu voz me siento unido
en el anhelo de contemplar tu Rostro.

Desconozco autor.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Alfarero Divino



El blando barro toma el alfarero

en sus manos, el barro de la tierra.

La exacta imagen que en su mente encierra

existencia tendrá, al fin postrero.


Maleable en los dedos del obrero,

no sabe resistirle, hacerle guerra.

A los ritmos del torno no se cierra,

se abre, dócil, al ideal primero.


Toma mi voluntad, Rey Soberano

Alfarero divino, ten mi barro.

De tus dedos de artista, de tu mano

vaso humilde saldrá, bien bello jarro.


Dúctil yo, no será el trabajo vano.

¡Oh, mi timbre de honor ser tu cacharro!


Antonio Márquez Fernández

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿Qué quiero, mi Jesús?



¿ Que quiero , mi Jesús ?... Quiero quererte,

quiero cuanto hay en mi del todo darte,

sin tener mas placer que el agradarte,

sin tener mas temor que el ofenderte.

Quiero olvidarlo todo y conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,

quiero perderlo todo por hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.


Quiero, amable Jesús,

abismarme en ese dulce hueco de tu herida

y en sus divinas llamas abrasarme.


Quiero , por fin , en Ti transfigurarme,

morir a mi para vivir tu vida,

perderme en Ti , Jesús , y no encontrarme.


Calderón de la Barca

lunes, 31 de agosto de 2009

¿A qué estamos esperando?



Si ya floreció el almendro

y ya verdean los campos,

¿a qué estamos esperando?


Si ya tengo mi aposento

libre, limpio y adornado,

completamente vacío

para guardar tu descanso

¿a qué estamos esperando?


Si la miel me sabe amarga

y el pan se me ha vuelto un cardo

y el vino, que era tan dulce,

es vinagre avinagrado

¿a qué estamos esperando?


Si no hay música que iguale
la armonía de tus pasos

y golpean tus palabras

mi pecho abierto y llagado

¿a qué estamos esperando?


Dime, mi Dueño, ¿a qué esperas
para tomarme en tus brazos?

¡Que ya floreció el almendro

y ya verdean los campos!
María de los Ángeles Gomez Pascual
" El manatial de la alegría"