ORACIÓN
¡Oh bondad infinita de mi Dios,
que me parece os veo y me veo de esta suerte!
¡Oh regalo de los ángeles,
que toda me querría, cuando esto veo,
deshacer en amaros!
¡Cuán cierto es sufrir Vos
a quien os sufre que estéis con él!
¡Oh, qué buen amigo hacéis, Señor mío!
¡Cómo le vais regalando y sufriendo,
y esperáis a que se haga a vuestra condición
y tan de mientras le sufrís Vos la suya!
¡Tomáis en cuenta, mi Señor,
los ratos que os quiere,
y con un punto de arrepentimiento
olvidáis lo que os ha ofendido!
He visto esto claro por mí, y no veo, Criador mío,
por qué todo el mundo no se procure llegar a Vos
por esta particular amistad…
Sí, que no matáis a nadie ¡vida de todas las vidas!
de los que se fían de Vos
y de los que os quieren por amigo;
sino sustentáis la vida del cuerpo
con más salud y dáisla al alma.
"... que no es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama". Teresa de Jesús
(Esquemas del Libro de la Vida, ed. de Tomás Álvarez. Monte Carmelo Burgos 2004)