martes, 3 de marzo de 2015

La primera doctora “honoris causa” por la Universidad de Salamanca

El 10 de enero de 1922, el obispo de Salamanca, doctor De Diego y Alcolea, dirigió al rector y claustro de la universidad una petición en la que solicitaba que la universidad proclamara que Santa Teresa de Jesús era acreedora a ostentar en su imagen los emblemas doctorales. En la sesión de claustro ordinario celebrada el 4 de marzo del mismo año, bajo la presidencia del vicerrector, don Miguel de Unamuno, tras oír el dictamen de la comisión de claustrales leído por el profesor de literatura, doctor García Boiza, se acordó "conceder por aclamación a la santa el título de doctora honoris causa de la universidad, y celebrar un acto literario."

Este se celebró con la máxima solemnidad en el paraninfo de la universidad, el 6 de octubre de 1922.

El propio rector, doctor Maldonado, en un excelente discurso expuso los méritos de Santa Teresa, que justificaban el hecho de que, como había propuesto la comisión de claustrales, "la gloriosa Universidad de Salamanca empezara el ejercicio de su régimen autonómico con la concesión del título honoris causa a nuestra gran compatriota".

Contestó el obispo de la diócesis con un breve e inteligente discurso titulado: "Cómo contestaría Santa Teresa, por mandato del señor obispo de Salamanca, a la declaración de doctora honoris causa de la universidad".

También pronunciaron discursos laudatorios el señor arzobispo de Valladolid, doctor Gandásegui; el presidente del Gobierno, señor Sánchez Guerra, y su majestad el rey Alfonso XIII, que, con la reina Victoria Eugenia, presidió el acto al que, por razones fáciles de comprender no asistió Unamuno.

Este solemne acto académico fue acompañado de otros de muy diverso carácter: misas, sermones, procesiones, audiciones musicales, fuegos artificiales, corridas de toros, etc., culminando todo ello con la imposición a la imagen de la Santa, en Alba de Tormes, del precioso birrete doctoral y de la pluma de oro, por sus majestades los reyes.

Los méritos de Santa Teresa, que el obispo de Salamanca invocó para considerarla digna del doctorado honoris causa, fueron: "las bellezas literarias de sus escritos", "la profundidad y sublimidad de sus conocimientos teológicos" y "las virtudes heroicas que hacen de ella algo así como un símbolo o expresión del carácter y virtudes de nuestra raza".

De ellos, el que más resaltó la comisión de claustrales y también el rector fue el último, sobre el que precisamente ya habían llamado la atención dos tan grandes buceadores del pensar y del vivir español como Azorín y Unamuno.

En el dictamen, en efecto, se habla de "intrepidez", "sublime tenacidad" y "magnanimidad", y el rector Maldonado habla de "corazón apasionado", imaginación vehemente", "agudísimo ingenio", inquietud espiritual", "avasalladora pasión por todo lo grande" y "espíritu andariego", relacionando todo ello con lo que llama "quijotismo racial".

(...)

Nada extraña, pues, que vivos aún los tres principales méritos de Santa Teresa que en 1922 vieron los profesores de la Universidad de Salamanca, otras universidades de diversas naciones, con motivo del V Centenario de su muerte, hayan decidido otorgarle el doctorado honoris causa
en el I Congreso Internacional sobre Santa Teresa de Jesús y la Mística Española, que este mes se celebra en Pastrana (España).

Autor: Alberto Navarro González (1917 - 1990)
Fuente: Diario El País del 14 de Julio de 1982.





sábado, 28 de febrero de 2015

miércoles, 10 de diciembre de 2014

El belén de la ermita Ntra. Sra. de la Estrella

El belén de la ermita Ntra. Sra. de la Estrella rinde este año homenaje a Ávila y a Santa Teresa

El nacimiento representa a la ciudad castellana con sus murallas, catedral y el convento de la santa que está edificado sobre la casa natal de Teresa de Cepeda

El Belén de la Estrella recibe todos los años cientos de visitas
La ermita de la Estrella, privilegiadamente situada junto a la Puerta de Bisagra de Toledo, se afana cada Navidad en diseñar un belén diferente y este 2014 ha decidido homenajear a Santa Teresa en el quinto centenario de su nacimiento y, con ella, a los conventos que fundó y a la ciudad de Ávila.




El nacimiento de la Hermandad de la Virgen de la Estrella ha sido inaugurado este puente de la Constitución y la Inmaculada y ya son cientos las personas que lo han visitado y han descubierto los muchos detalles del nacimiento que el joven cofrade Rodrigo Navarro ideó cuando apenas había terminado de montar el belén de la Navidad de 2013, según ha explicado a Efe.

«Surgió cuando estábamos finalizando el belén del año pasado. Pensamos en hacer un homenaje a Santa Teresa igual que en 2012 nos adelantamos al año del Greco», ha añadido. El nacimiento representa a la ciudad de Ávila con sus murallas, catedral y el convento de Santa Teresa que está edificado sobre la casa natal de Teresa de Cepeda. Extramuros de Ávila se han situado, cronológicamente, los 17 conventos que fundó la santa andariega incluyendo el de Toledo, que ha sido elegido por los cofrades de la Estrella para ubicar el nacimiento.

Así, están el convento de San José de Ávila, el de Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas de Segura, Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria, Granada y Burgos, además de Toledo, que ocupa el quinto lugar. Son los 17 conventos que fundó la santa entre 1562 y 1582. El deToledo llegó en el año 1568.

Navarro ha resaltado la relación que mantiene la Hermandad con la comunidad de los religiosos carmelitas de Toledo, que han proporcionado documentos para construir, a pequeña escala, la Ávila de Santa Teresa y los conventos que fundó la santa.

Media docena de cofrades han trabajado «durante muchas horas» desde el pasado 3 de noviembre, y han tenido especial mimo en los detalles de las religiosas carmelitas en sus conventos y Santa Teresa avanzando hacia Belén.

También hay pequeños retablos de cerámica en las fachadas de los conventos, y huertos con diminutas plantas que el hortelano de la Hermandad se encarga de plantar cada otoño. La única figura que falta, por supuesto, es el niño Jesús, que se colocará en la madrugada del día 25, al concluir la Misa del Gallo.

Con sus 24 metros cuadrados de superficie, el nacimiento ocupa casi por completo la pequeña ermita de la Estrella en la que cada Navidad es habitual ver largas colas de vecinos y visitantes que esperan para visitarlo. En la Navidad de 2012 los cofrades de la Estrella se adelantaron a la conmemoración del cuarto centenario de la muerte del Greco y reflejaron los edificios que custodian o exponen su obra.

El año pasado apostaron por un belén hebreo, destacando dos de los principales edificios mudéjares de Toledo, la Puerta del Sol y la fachada del convento Madre de Dios, así como la mezquita del Cristo de la Luz.

Y este año, la imagen de la amurallada Ávila es la que se alza al entrar en la ermita de Nuestra Señora de la Estrella.


Fuente: abc.es -Autora de la nota: LUNA REVENGA

lunes, 1 de diciembre de 2014